Ya se confirmaron cerca de 30 ejemplares muertos en Calingasta y estiman que hasta 300 podrían estar afectados. Ambiente prepara un operativo para llevar comida a los animales que sobrevivieron.
Los fuertes temporales de nieve dejaron una situación preocupante en la cordillera de San Juan. Medio Ambiente investiga la muerte de guanacos y estima que entre 200 y 300 animales podrían estar afectados.
Por ahora, los equipos confirmaron cerca de 30 ejemplares muertos en Calingasta. Ezequiel Salomón, director de Conservación, explicó que todavía se esperan los resultados de los análisis biológicos, aunque la principal hipótesis apunta a la falta de alimento.
La nieve acumulada cubrió sectores de pastura y también habría dificultado que los guanacos utilizaran sus vías habituales para bajar hacia zonas donde pueden alimentarse. Eso habría provocado que algunos animales quedaran aislados, comenzaran a perder peso y terminaran debilitándose. “Los animales muertos evidentemente tienen rasgos de que se han muerto por inanición”, señaló Salomón.
La preocupación no termina allí. También fueron observados ejemplares vivos con un estado corporal deteriorado. Por eso, la Secretaría de Medio Ambiente prepara un operativo para llevar fardos de pasto a las poblaciones que lograron sobrevivir. La primera asistencia terrestre se concentrará en sectores de Calingasta cercanos al proyecto Pachón. Para llegar a otros lugares con acceso complicado se estudia incluso la posibilidad de utilizar medios aéreos.
Desde Ambiente aclararon que, hasta el momento, no existen pruebas que indiquen una intoxicación o contaminación como causa principal. Sin embargo, esa posibilidad seguirá siendo analizada hasta contar con los resultados definitivos. Después del temporal también se realizará un relevamiento de la población para conocer cuántos guanacos fueron afectados y medir el verdadero alcance del episodio.