Fue una jornada de máxima exigencia para los equipos de emergencia. El caso más grave ocurrió en Pocito, donde las llamas llegaron hasta viviendas y cuatro personas sufrieron quemaduras leves.
El viento Zonda volvió a demostrar por qué el fuego puede transformarse en pocos minutos en una situación fuera de control. Bomberos de San Juan tuvo que realizar 45 intervenciones por incendios en diferentes puntos de la provincia durante una jornada de enorme exigencia.
El operativo más complejo estuvo en Pocito, sobre calle Alfonso XIII, entre calles 11 y 12. Allí, las llamas comenzaron en sectores con pastizales y rápidamente avanzaron hacia las viviendas.
“Todo comenzó a raíz de las quemas de pastizales y, a raíz del viento, se fue expandiendo muy rápido”, explicó Marcelo Andrés Ligorria, jefe interino del Departamento Bomberos.
El incendio tuvo varios frentes y llegó incluso hasta un sector utilizado para almacenar y vender leña. Bomberos trabajó junto a dotaciones voluntarias y camiones hidrantes para contener el avance.
Cuatro personas debieron ser trasladadas al Hospital Marcial Quiroga por quemaduras leves. Todas recibieron posteriormente el alta. Otros vecinos fueron atendidos por inhalación de humo.
La lucha contra las llamas se extendió hasta aproximadamente las 2.30 de la madrugada y durante la mañana continuaron las tareas para evitar que el fuego volviera a activarse. Caucete y San Martín también registraron numerosas intervenciones.
Después de una jornada con 45 salidas, Ligorria dejó una advertencia clara: “No podemos darnos el privilegio de estar haciendo quemas”. Y fue más contundente al explicar el peligro: “No se toma conciencia de que podemos perder vidas humanas”.