Familias de estudiantes de los colegios dependientes de la UNSJ decidieron avanzar por la vía judicial. Sus abogados estudian presentar un amparo y sostienen que está en juego el derecho a la educación.
El conflicto por las clases en los colegios preuniversitarios de la UNSJ suma un nuevo capítulo. Un grupo de padres decidió recurrir a la Justicia y ya encargó a un equipo de abogados el análisis de las alternativas disponibles para realizar una presentación.
Mariano Domínguez confirmó que asumirá la representación junto al doctor Saavedra. “Hemos acordado llevar adelante su representación y estamos estudiando las distintas vías legales”, señaló.
¿El planteo central? La afectación que las medidas de fuerza generan sobre el derecho a la educación de los alumnos.
Domínguez reconoció que el escenario no es sencillo porque existen dos derechos de rango constitucional que deben convivir: el derecho de los trabajadores a realizar una huelga y el derecho de los estudiantes a recibir educación. “Ningún derecho es absoluto, todos tienen que ejercerse en la medida de los derechos de los demás”, explicó.
El equipo jurídico también pondrá bajo análisis la normativa vinculada con la prestación mínima del servicio educativo. De acuerdo con el abogado, la legislación más reciente fija un piso del 75% de actividad, argumento que podría incorporarse al reclamo de las familias.
La presentación será ante la Justicia Federal porque los colegios dependen de la Universidad Nacional de San Juan. Todavía resta determinar qué herramienta utilizarán: el amparo aparece como una posibilidad concreta, pero no es la única.
Mientras reúnen antecedentes, jornadas afectadas y documentación, los abogados anticiparon que buscarán una definición rápida. “Esto es algo que debe avanzarse rápidamente”, afirmó Domínguez, teniendo en cuenta que el conflicto continúa impactando sobre el desarrollo del ciclo lectivo.