Productores piden un nuevo rumbo para el sector.
El fin del aporte obligatorio al PEVI ya es un hecho y genera debate en la vitivinicultura. La medida marca el cierre de una etapa y pone sobre la mesa el futuro del sector.
Juan José Ramos, de Viñateros Independientes, fue contundente. “No se cumplió el objetivo de integrar a los productores”, aseguró. También advirtió que en estos años disminuyó la cantidad de viñateros y bodegas.
El sistema de aportes fue otro punto cuestionado. “La bodega que no pagaba quedaba paralizada”, explicó. Para el dirigente, ese modelo terminó afectando a toda la cadena productiva.
El presente también preocupa. “La actividad está paralizada”, dijo Ramos, al señalar la incertidumbre sobre los pagos de la última vendimia. Frente a este escenario, pidió una reconstrucción del sector con reglas más claras y participación de todos.