La investigación comenzó siguiendo a tres personas por amenazas anteriores. Luego, los testimonios ubicaron el disparo dentro de una vivienda mientras varias personas manipulaban un arma cargada. La investigación por la muerte de un joven en Chimbas arrancó mirando hacia un conflicto ocurrido horas antes. Pero con el avance de la causa, la historia empezó a cambiar. El fiscal Roberto Ginsberg explicó que inicialmente fueron investigadas tres personas que habían tenido problemas con la víctima y que además existían referencias a amenazas previas.
También se analizó un altercado ocurrido durante la noche anterior en un boliche bailable. Por ese motivo, en las primeras horas los investigadores buscaron establecer si aquel episodio estaba relacionado con la muerte. Sin embargo, los testimonios posteriores llevaron la causa hacia otra dirección.
Según la reconstrucción que maneja actualmente la Fiscalía, el joven se encontraba dentro de una vivienda junto a otras personas. En ese lugar habría un arma cargada que estaba siendo manipulada por quienes se encontraban presentes. “El relato es que se encontraban en este domicilio prácticamente manipulando esta arma cargada y, al tomarla la menor, se produce el disparo”, explicó Ginsberg.
De acuerdo con esas declaraciones, una menor habría tomado el arma y en ese momento se produjo el disparo que impactó en la víctima. La hipótesis actual apunta entonces a un hecho accidental y deja en segundo plano la posibilidad inicial de un ataque relacionado con el conflicto anterior. De todos modos, esa explicación todavía debe ser corroborada dentro de la investigación judicial.
La Justicia deberá establecer cómo llegó el arma al lugar, quiénes la manipularon y si existen responsabilidades adicionales. Por la participación de una menor, su situación será analizada dentro del fuero correspondiente mientras continúa la reconstrucción completa del episodio.