La Policía llegó por una pelea en la calle y terminó encontrándose con algo más. En una vivienda del barrio Noé Mendoza, en Caucete, se estaba realizando una fiesta sin habilitación en la que, según la investigación policial, cobraban entradas y vendían bebidas alcohólicas. Cuando los efectivos de la Comisaría 9ª hablaron con el propietario, este señaló inicialmente que se trataba de un cumpleaños. Pero algunos de los asistentes contaron otra historia.
Mostraron flyers con los que se había difundido previamente el evento. Allí figuraba la dirección, un precio de entrada para los hombres, acceso gratuito para las mujeres y venta de alcohol. Con autorización del dueño, los policías entraron a la casa y constataron que la reunión se estaba realizando sin los permisos correspondientes. Durante el procedimiento hubo personas que intentaron retirarse por distintos sectores del inmueble.
Finalmente fueron trasladados ocho asistentes, aunque el jefe policial Mario Domínguez aclaró que no fue simplemente por haber concurrido a la fiesta: quedaron demorados por los disturbios que habían originado el llamado a la Policía. Entre ellos había un adolescente de 16 años, que posteriormente fue entregado a su padre con intervención de la Justicia de Menores. Los demás recuperaron la libertad después de las verificaciones correspondientes.
Ahora el foco está puesto sobre el dueño de la vivienda, quien también sería el organizador. El expediente quedó en manos del Juzgado de Paz de Caucete, que deberá resolver qué sanción corresponde por haber realizado el evento sin habilitación.

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