María Rojo y su familia escaparon de las llamas sin poder rescatar sus pertenencias. El fuego arrasó también con el negocio familiar y ahora necesitan ayuda para volver a empezar.
“No nos dio tiempo a sacar nada”. El fuego avanzó tan rápido que María Rojo y su familia tuvieron que abandonar su casa en Pocito prácticamente con lo que llevaban puesto. Cuando las llamas terminaron de pasar, habían perdido la vivienda, sus pertenencias y también el kiosco que les permitía generar ingresos.
“Prácticamente hemos quedado en la calle, sin nada, con lo puesto nada más”, contó María sobre el dramático momento vivido en la zona de calle Alfonso XIII, entre 11 y 12. Las pérdidas fueron totales. Ropa, calzado, dinero, muebles, puertas y ventanas quedaron destruidos. La familia está integrada por los padres de María, ella, de 24 años, y sus hermanos de 22 y 8.
En medio de la angustia apareció rápidamente la solidaridad. Recibieron medicamentos, alimentos y agua, mientras que vecinos les ofrecieron un espacio para dormir. “Anoche han estado todos. Estamos agradecidos por la ayuda”, destacó.
Ahora necesitan volver a levantar su hogar. Entre los elementos prioritarios aparecen cañas, nylon, puertas y ventanas. También requieren ropa y calzado en talles 36, 38, 39 y 41.
Hay otra necesidad importante: un celular para el padre de María. El suyo se perdió durante el incendio y era una herramienta que utilizaba para trabajar. Quienes quieran colaborar pueden comunicarse con María al 264 6055952. “Todo será bienvenido, un granito de arena entre todos”, pidió.
Después de perder prácticamente todo, la familia tiene un objetivo inmediato: reconstruir. “Empezás de cero porque no queda otra”, resumió María.