El cuerpo de Ángela Berta Álvarez, de 81 años, fue encontrado cuando la Policía llegó tras una denuncia por el robo de una heladera. La Justicia investiga si los delincuentes aprovecharon que la mujer ya había fallecido.
Lo que parecía un robo terminó revelando un hecho mucho más dramático. Ángela Berta Álvarez, una jubilada de 81 años, fue encontrada sin vida dentro de su vivienda luego de que un vecino denunciara que dos hombres intentaban llevarse una heladera del lugar.
Cuando los sospechosos advirtieron que habían sido vistos, abandonaron el electrodoméstico y escaparon. Minutos después, la Policía ingresó a la vivienda y encontró a la mujer fallecida junto a su cama, en un avanzado estado de descomposición.
A partir de ese momento, la investigación dio un giro. El fiscal Sebastián Gómez explicó que la principal incógnita es determinar si el fallecimiento ocurrió antes de los robos o si existe alguna relación entre la muerte y el ingreso de quienes habrían saqueado la vivienda. "Estamos investigando si estas personas habían ingresado días antes para sustraer otros efectos y si estuvieron en las inmediaciones el presunto día del fallecimiento", indicó el funcionario judicial.
De acuerdo con la evaluación preliminar de la médica legista, la mujer habría fallecido entre cuatro y seis días antes del hallazgo. Sin embargo, la autopsia será la que confirme la causa y el momento del deceso.
Mientras tanto, la Fiscalía revisa cámaras de seguridad y recibe testimonios de vecinos que aseguran haber visto a personas retirando muebles y otros objetos de la vivienda en los días previos.
Los familiares denunciaron el faltante de un televisor, una mesa, electrodomésticos y otros bienes, además de encontrar la casa completamente revuelta. Un hombre permanece detenido por su presunta participación en el robo, aunque la calificación legal podría modificarse a medida que avance la investigación y se conozcan los resultados de las pericias forenses.