La Justicia espera el resultado de la autopsia para determinar si la mujer falleció por causas naturales. Mientras tanto, investiga el robo de distintos objetos y busca al segundo sospechoso.
La investigación por la muerte de Ángela Berta Álvarez todavía tiene más preguntas que respuestas. Aunque las primeras observaciones indican que la mujer de 81 años podría haber fallecido por causas naturales, será la autopsia la que confirme esa hipótesis y determine el futuro de la causa.
El caso comenzó cuando un llamado al 911 alertó sobre dos hombres que trasladaban una heladera por la calle. Al llegar la Policía, uno logró escapar y el otro fue detenido. Ese procedimiento condujo a los efectivos hasta la vivienda de donde había salido el electrodoméstico.
Allí encontraron el cuerpo de la jubilada. "Había una señora de 81 años fallecida. Estamos a la espera de la autopsia. La persona detenida está a disposición de la Justicia, pero todavía no está vinculada a la causa por la muerte", explicó el ayudante fiscal Carlos Ortiz.
Las primeras observaciones indican que el cuerpo llevaba entre dos y tres días sin vida y que no presentaba signos visibles de violencia. Sin embargo, el funcionario insistió en que solo el informe forense podrá confirmar si efectivamente se trató de una muerte natural.
Mientras tanto, la investigación avanza sobre otro frente: determinar qué bienes fueron sustraídos de la vivienda y cuál fue la participación de los sospechosos. Para ello, familiares de la víctima realizan un relevamiento de los objetos faltantes, mientras la Policía intenta localizar al segundo hombre que escapó cuando comenzó el operativo.
Si la autopsia descarta cualquier relación entre el fallecimiento y los sospechosos, la causa continuará enfocada en el presunto saqueo de la vivienda y en la responsabilidad de quienes habrían aprovechado la situación para cometer el robo.