El economista Eduardo Coria Lahoz explicó que la medida favorecerá principalmente a sectores exportadores y aseguró que la mayoría de los empleados seguirá cobrando en pesos.
El anuncio del Gobierno nacional sobre la posibilidad de cobrar salarios mediante cuentas sueldo en dólares abrió el debate sobre cuánto cambiará realmente para los trabajadores. Para el economista Eduardo Coria Lahoz, la respuesta es clara: muy poco.
Según explicó, la medida forma parte de la estrategia oficial para avanzar hacia una economía donde convivan el peso y el dólar, pero su utilización estará concentrada en empresas que generan ingresos en moneda extranjera, como las mineras y petroleras. "Lo que busca el Gobierno es evitar que esos dólares queden fuera del país y reducir la demanda de dólares que se genera cada vez que los trabajadores cobran sus sueldos o el aguinaldo", explicó.
Sin embargo, advirtió que cobrar en dólares no necesariamente representa un beneficio para quien realiza todos sus gastos cotidianos en pesos. "Para un empleado que vive en Argentina, cobra en dólares y después tiene que pagar sus gastos en pesos, el cambio de moneda le genera un costo financiero de entre el 3% y el 5%. Para un sueldo promedio prácticamente no tiene sentido".
El economista consideró que el sistema será aprovechado por un grupo reducido de trabajadores, especialmente ejecutivos o empleados extranjeros, y estimó que entre el 95% y el 99% de los asalariados continuará utilizando el esquema tradicional.
Además, llevó tranquilidad sobre la evolución del dólar al descartar una devaluación brusca en los próximos meses. A su entender, el tipo de cambio seguirá una trayectoria gradual acompañando la inflación, mientras que las colocaciones en pesos continúan siendo, por ahora, una alternativa más rentable para quienes buscan preservar pequeños ahorros.