Hernán Vechiarello volvió a hablar sobre el femicidio de su hermana Camila y fue directo al cuestionar la versión del acusado. Para él y su familia, lo ocurrido en Calingasta no puede explicarse como un arrebato ni como la reacción de una persona fuera de control. “De loco no tiene nada. Esto fue premeditado y él sabía lo que hacía”, afirmó. Vechiarello sostuvo que esa interpretación surge de la conducta que, según su mirada, tuvo el acusado antes y después del crimen y de los distintos elementos que fueron conociendo durante la investigación.
El hermano de Camila también cuestionó con dureza la carta dejada después del hecho. La calificó como una “fábula” y aseguró que encuentra contradicciones entre lo escrito y otras circunstancias que forman parte de la causa. “No tiene lógica lo que dice”, expresó. Para la familia, la explicación conocida hasta ahora no alcanza para sostener la idea de una reacción impulsiva. Vechiarello insistió en que el acusado habría tenido conciencia de sus actos. “No fue una persona fuera de sí”, remarcó.
De todos modos, la interpretación sobre si existió premeditación corresponde a la postura de la familia y deberá ser determinada judicialmente. La causa continúa con el análisis de las pruebas reunidas y será la Justicia la encargada de establecer la mecánica definitiva del crimen y las responsabilidades penales. La familia de Camila mantiene su reclamo para que se esclarezca por completo lo ocurrido y se valoren todos los elementos incorporados al expediente.

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