El fiscal Adolfo Díaz aseguró que el relato del acusado por el femicidio de Camila choca con distintos elementos de la causa. Entre ellos aparecen las heridas, los cuchillos secuestrados y las horas posteriores a la muerte.
La versión de Carlos Rivera volvió a quedar bajo la lupa de la Fiscalía en la investigación por el femicidio de Camila en Calingasta. Adolfo Díaz, fiscal de la UFI Delitos Especiales, aseguró que existen pruebas que, según la acusación, contradicen distintos puntos del relato brindado por el acusado. “Desde mi punto de vista, fue intentar reacomodar o armar una situación que está muy lejos de la realidad”, afirmó.
La Fiscalía intenta establecer si las características de esas armas coinciden con las heridas que presentaba Camila. Para hacerlo, los investigadores comparan el grosor y la superficie de las hojas con la forma de las lesiones. Díaz explicó que no alcanza con determinar que las heridas fueron provocadas por un cuchillo. El objetivo es establecer qué arma pudo causar cada una. “Tenemos las pruebas de que no es así”, sostuvo al cuestionar la explicación dada por Rivera.
Según indicó el fiscal, el cuerpo permaneció más de 12 horas en el lugar. Durante ese tiempo, Rivera habría escrito una carta y mantenido una comunicación con su expareja cerca de las 11.30. Esos movimientos forman parte de la línea de tiempo que la Fiscalía presentó para reconstruir las últimas horas del caso.
La investigación continúa con pericias y análisis de la evidencia. Será la Justicia la que finalmente determine qué versión resulta respaldada por las pruebas y cuáles son las responsabilidades penales correspondientes.