La tragedia volvió a golpear las calles y rutas de San Juan. Durante el último fin de semana tres motociclistas fallecieron en distintos accidentes registrados en Angaco, Rivadavia y Jáchal.
La seguidilla de siniestros encendió nuevamente la preocupación de las autoridades y puso el foco sobre la conducta de quienes circulan diariamente por la provincia. “El casco puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte”, sostuvo el jefe de Tránsito D-7, Ricardo Díaz.
El funcionario explicó que no alcanza con usar cualquier casco, sino que debe ser homologado, estar en buenas condiciones y correctamente ajustado. Además, recordó que el principal problema continúa siendo la imprudencia al conducir.
Durante los controles realizados por la Policía se detectaron 23 conductores con alcoholemia positiva y se confeccionaron 189 infracciones. También fueron retirados de circulación 52 vehículos por distintas irregularidades.
Desde la fuerza remarcaron que las campañas de educación vial continuarán en escuelas, municipios y organizaciones sociales para reforzar hábitos seguros. Mientras tanto, el mensaje sigue siendo el mismo: respetar las normas puede salvar vidas.
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