La iniciativa también busca enseñar RCP desde la escuela y capacitar a quienes trabajan en clubes y espacios deportivos. Los autores aseguran que el objetivo es actuar antes de que una emergencia termine en tragedia.
Un electrocardiograma, una ergometría y un ecocardiograma podrían transformarse en requisitos para quienes realizan determinadas actividades físicas si avanza un proyecto presentado en la Legislatura de San Juan.
La iniciativa es impulsada por los diputados Federico Rizo y Luis Rueda y tiene un objetivo central: reforzar la prevención cardiovascular. Uno de los cambios alcanzaría directamente a los gimnasios. El proyecto propone solicitar controles cardiológicos al momento de la inscripción y contempla también a deportistas federados y amateurs.
Pero la prevención comenzaría mucho antes. La propuesta plantea que los estudiantes incorporen desde la primaria hasta la secundaria conocimientos sobre primeros auxilios, RCP, salud cardiovascular y utilización de desfibriladores.
¿Una materia nueva? No.
“No proponemos específicamente la creación de una nueva materia, ni pedimos que se incorporen docentes o se agreguen horas”, aclaró Rizo. La idea es distribuir estos conocimientos entre diferentes espacios curriculares.
También se busca que más trabajadores de clubes, gimnasios y establecimientos deportivos sepan realizar maniobras de RCP para responder durante los primeros minutos de una emergencia.
El desfibrilador aparece como otro punto en discusión. Rizo considera necesario ampliar su presencia en espacios deportivos y educativos, aunque aclaró que la obligación todavía no está incorporada al proyecto original.
“Creo que estamos atrasados en esta temática”, reconoció el legislador.
La iniciativa permanece en comisiones y todavía deberá atravesar el debate legislativo. Para Rizo, avanzar en prevención puede marcar una diferencia decisiva: “Podemos evitar muchas fatalidades”.